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Las voces de los trabajadores y trabajadoras garantizan un enfoque más práctico en la lucha contra el cambio climático, según un nuevo informe

Noticias Nota de prensa

De acuerdo con un nuevo estudio de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF), tanto los empleadores como los Gobiernos están centrándose demasiado en la tecnología y no lo suficiente en los trabajadores y trabajadoras en la lucha contra el cambio climático.

El informe indica que los trabajadores y las trabajadoras son quienes mejor saben cómo aplicar los cambios que necesita el transporte. El documento establece un marco para el cambio que incluye a los trabajadores y trabajadoras y les ofrece equidad, esto es, una transición justa.

“La cuestión del cambio climático tiene una importancia enorme y exige medidas urgentes”, apunta la directora de Transporte Urbano de la ITF, Alana Dave. “Sin embargo, si se excluye a los trabajadores y trabajadoras del debate, los empleadores y los Gobiernos corren el riesgo de cometer errores tanto en la eficacia de la acción climática como en el desarrollo de nuestros sistemas de transporte”.

“Me inquieta especialmente cómo están usando los empleadores argumentos medioambientales para justificar cambios tecnológicos cuestionables. Por ejemplo, el estudio señala que muchos han introducido la emisión automática de boletos disfrazada de acción climática. Lo que esto provoca en realidad es el despido de personas y nuevos problemas para los viajeros y viajeras, y no contribuye en absoluto a proteger el medioambiente”.

Una oportunidad para mejorar los sistemas de transporte

Urge una transformación rápida —por ejemplo, de autobuses diésel a eléctricos— en los próximos meses y años. No obstante, también tenemos la oportunidad de realizar un cambio modal hacia el transporte público con una mejora de los servicios y una apuesta por la sostenibilidad, según señala el informe.

El estudio refleja las perspectivas de trabajadores y trabajadoras del transporte urbano de seis ciudades del Sur Global, donde se estima que la acción climática será más complicada a causa de factores como la pobreza o las limitaciones económicas estructurales, entre otros. Estas son las ciudades del estudio:

  • Cebú (Filipinas)
  • Hyderabad (India)
  • Yakarta (Indonesia)
  • Nairobi (Kenia)
  • Bogotá (Colombia)
  • Santiago (Chile)

Los conductores y conductoras de Filipinas logran una victoria climática

Para el estudio se tuvieron en cuenta tanto las críticas como las sugerencias de los trabajadores y trabajadoras de cada una de las ciudades. Uno de los ejemplos más destacables fue el de Cebú, en Filipinas. En esta ciudad, el funcionamiento de los minibuses conocidos como jeepneys (creados a partir de vehículos todoterreno estadounidenses de la Segunda Guerra Mundial) ha estado tradicionalmente en manos de particulares. En 2016, el Gobierno filipino introdujo una despiadada ley que ilegalizaba los jeepneys diésel, a pesar de que la mayoría de conductores y conductoras no disponía de los medios para pasar a la energía eléctrica.

“Presenciamos un extraordinario ejemplo de cooperación entre trabajadores y trabajadoras”, explica Alana Dave. “La Confederación Nacional de Sindicatos del Transporte (NCTU) de Filipinas convocó en primer lugar una huelga de conductores y conductoras de jeepneys para reclamar un periodo de transición. Tras conseguirlo, el sindicato organizó al personal en cooperativas para que pudieran acogerse a las ayudas del Gobierno y costearse así la renovación de sus vehículos”.

Filipinas depende de los jeepneys para su red de transporte público. Según los planes originales del Gobierno, nada menos que 500 000 trabajadores y trabajadoras habrían perdido sus empleos y el sistema de transporte público habría quedado seriamente dañado.

“Sin embargo, los trabajadores y trabajadoras se organizaron para conseguir un transporte público limpio aplicando un planteamiento más democrático”, señala Alana Dave. “Filipinas sigue contando con sus jeepneys, pero ahora son todos eléctricos”.

“Sin la intervención de los trabajadores y trabajadoras, esta acción climática habría resultado desastrosa para el transporte público de Filipinas. En lugar de eso, logramos una victoria. Espero que podamos aplicar esta lección en todo el mundo”.

El informe completo, titulado Una transición justa para el personal del transporte urbano, contiene más información sobre la historia del personal de los jeepneys y otros estudios de casos del Sur Global.

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