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Nuevo nodo para los cambios de tripulación en Kenia gracias a la ITF

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En el primer día de aplicación de las nuevas directrices relativas a los cambios de tripulación en condiciones seguras en el contexto del COVID-19 en Kenia, Betty Makena Mutugi, inspectora de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF) en ese país, programó su despertador para las 4 de la mañana para asegurarse de estar en el puerto de Mombasa a las 6.

Esperó a que dos marinos ucranianos y uno rumano se dieran de baja del buque de carga general MV Petra II en Alpha Logistics.

“¿Nos vamos a casa?”, preguntaron. “¿Cuándo? ¿Hoy?”, dijo uno de ellos mientras saltaba de alegría.

Desde el 21 de julio de 2020, más de 100 marinos han bajado por la pasarela de 18 buques cargueros de gran porte y un crucero en el puerto de Mombasa para tomar vuelos de regreso a sus hogares.

“Cada vez que los tripulantes embarcan y desembarcan, se sienten tan felices, tan entusiasmados”, comenta Betty. 

Algunos quieren darle un beso. Ella les presta su teléfono para que llamen a sus familias. Puede escuchar las voces al otro lado de la línea gritando de emoción.

Uno de los trabajadores portuarios se acerca y pregunta qué está ocurriendo.

“Cuando realizamos la trinca, hablamos con los marinos”, dice. “Están cansados. Nunca sonríen. Ahora están felices. Nunca los había visto reír. ¿Qué está ocurriendo?”.

Betty cuenta que los tripulantes a menudo pedían pastillas para dormir y se quejaban de estrés y depresión cuando se encontraban en el puerto durante la pandemia. Un marino le confió que era como estar en prisión. Había pasado meses sin bajar del barco. Cuando se enteró de que finalmente volvería a casa, le dio las gracias a Betty y le dijo que era su heroína. Ella le respondió que agradeciera a la ITF y al Gobierno de Kenia.

La ITF ha desempeñado un papel clave en cada etapa del proceso, desde la creación de la nueva política de la OMI hasta su implementación. Al día siguiente de recibir la correspondencia enviada desde Londres en la que se le solicitaba que ejerciera presión para que Kenia adoptara el protocolo, Betty ya estaba llamando por teléfono a los funcionarios correspondientes. Insistía en que tenían que participar los sindicatos.

Todas las partes interesadas clave el Ministerio de Transporte, el Departamento Estatal de Transporte y Asuntos Marítimos, la Autoridad Marítima, la Autoridad Portuaria de Kenia, la Guardia Costera de Kenia, el Organismo de Sanidad Portuaria, la Autoridad de Salud Pública, Kenya Airways, la ITF, el Sindicato de Gente de Mar de Kenia y la Asociación de Consignatarios de Buques de Kenia— trabajaron juntas durante un día entero, sin comer, solo con agua en la mesa, para llegar a un acuerdo sobre cómo deberían llevarse adelante los cambios de tripulación, recuerda Betty.

“Algunos no nos conocíamos, pero, cuando nos fuimos, todos teníamos los datos de contacto de los demás”, añade.

El nuevo protocolo keniano para los cambios de tripulación es tan exitoso que las embarcaciones están cambiando su curso para ingresar al puerto. Desde que Kenia adoptara las Directrices relativas a los cambios de tripulación de los buques y la repatriación de las tripulaciones respetando las medidas de prevención del contagio de COVID-19 el 6 de julio, en el puerto de Mombasa se tramitan algunos días hasta tres o cuatro cambios de tripulación.

Decidida a hacer que el sistema funcione, durante los primeros cuatro días Betty llegaba al puerto a las 6 de la mañana y acompañaba a los marinos al aeropuerto para despedirlos.

Al principio hubo inconvenientes con las aerolíneas y los traslados. Un marino estuvo varado en Dubái durante días. Ahora, la mayoría vuela con Kenya Airways, si bien no es obligatorio.

Ahora que el protocolo está funcionando, cuenta Betty, solo necesita que la pongan en copia en los correos electrónicos pertinentes o hacer una breve llamada telefónica.   

¿Cómo se realizan los cambios de tripulación en Kenia?

Los tripulantes que abandonan el barco en el puerto de Mombasa deben tener un vuelo confirmado para salir del país en las siguientes 48 horas, así como la documentación necesaria y el permiso del Organismo de Sanidad Portuaria.

Los tripulantes suben a un vehículo de uso exclusivo que solo pueden compartir quienes pertenecen a un mismo buque. El control de temperatura es obligatorio. Todos deben utilizar mascarilla. Sin embargo, una vez que han abandonado el barco, los tripulantes no necesitan hacer cuarentena; van directamente al control de inmigración para abordar sus vuelos (o pasan la noche en un hotel destinado a tal fin).

Betty Makena Mutugi explica: “El Gobierno quería poner a los tripulantes en cuarentena, pero pregunté por qué era necesario hacerlo si habían estado embarcados durante más de seis meses. Si reciben el permiso de las autoridades de salud pública, no hay necesidad de tenerlos en cuarentena. Dejemos que vayan a casa y se sometan a aislamiento voluntario”.

Los tripulantes que llegan para incorporarse al buque (los relevos) deben permanecer en cuarentena durante 14 días y haber dado negativo por COVID-19 en la prueba de PCR antes de volar a Kenia. El buque debe estar en el puerto antes del arribo de los tripulantes.

Según las normas kenianas, no son solo los marinos que han finalizado sus contratos quienes pueden solicitar volver a casa de conformidad con las directrices. Los tripulantes heridos o aquellos que necesiten ser repatriados por motivos familiares también pueden solicitarlo, al igual que los tripulantes que no necesitan reemplazo.

Betty afirma que los cambios de tripulación realizados en Kenia hasta la fecha han sido exitosos gracias al apoyo y la colaboración de todos los actores de la industria marítima del país.

La OMI informa en la actualidad que hay alrededor de 50 naciones que están implementando los protocolos para los cambios de tripulación.   

ITF: Kenia va bien encaminada, pero debe mejorar

No obstante, según la ITF, la política dista mucho de ser perfecta. Una de las preocupaciones es lo acotado del plazo para realizar el cambio de tripulación.

“La ventana de 48 horas a veces puede resultar inviable y podría ocasionar problemas en el futuro”, señala Steve Trowsdale, coordinador del Cuerpo de Inspectores/as de la ITF. “Esto ya ha sido problemático en la India y en Singapur”.

“Coordinar los cambios de tripulación puede ser una tarea muy difícil, en especial con tan pocos vuelos disponibles, y exigir que el barco se encuentre en el puerto antes de que la tripulación de relevo pueda ingresar al país puede tornarla inviable. ¿Qué pasa si un barco no puede cumplir con la fecha de arribo prevista a causa de una falla mecánica o porque debe modificar su curso para atender una emergencia médica?”, añade.

La campaña de la ITF para educar a los Gobiernos sobre los protocolos de buenas prácticas en materia de cambios de tripulación, incluidas las exenciones a las restricciones de viaje y de circulación, sigue en marcha. En este momento hay aproximadamente 300 000 marinos atrapados a bordo de buques que siguen prestando servicio a pesar de haber finalizado sus contratos originales de trabajo y que necesitan ser relevados.

 

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