Saltar al contenido principal

La ITF lleva al Vaticano la lucha en favor de la justicia social, económica y medioambiental

07 Mar 2019
Nota de prensa


Dirigiéndose a los asistentes a la Cumbre de Sindicatos del Transporte y Fabricantes celebrada en la Ciudad del Vaticano, el Presidente de la ITF, Paddy Crumlin, señaló que la globalización ha fallado a la clase trabajadora a nivel internacional en algunas áreas clave; el 60% de la mano de obra mundial trabaja en la economía informal, como la mayoría de los trabajadores y trabajadoras del transporte.

“Existe una relación directa entre el aumento del poder corporativo y el deterioro de los derechos de los trabajadores/as, de los salarios y del trabajo seguro”, manifestó Crumlin. “Como sindicatos, tenemos que mejorar nuestra capacidad para que las mujeres y los hombres trabajadores sean capaces de afrontar los enormes retos que presenta el mundo moderno.

“El mundo está siendo testigo de una desigualdad sin precedentes como consecuencia de no haber sido capaces de compartir los beneficios del crecimiento y consecuencia también de un aumento de la desregulación y del deterioro de los derechos  humanos, como los derechos laborales y sindicales.

“Este es un terrible fracaso moral en un mundo en el que 26 personas poseen tanta riqueza como el 50% de la población más pobre. Debemos continuar desafiando a las multinacionales y a las corporaciones públicas que se niegan a respetar los auténticos valores de las comunidades diversas geográficamente en las que operan.

“Reconocemos la dimensión de los retos a los que nos enfrentamos. La esclavitud del mundo moderno, el tráfico de seres humanos, la explotación laboral, la automatización y los pésimos excesos del capitalismo neoliberal de hoy en día, así como la crisis climática, tendrán un efecto inevitable y perjudicial en todas las esferas de la sociedad, en el transporte y en otros sectores. El objetivo de esta cumbre es levantar los cimientos sobre los que podamos crear una concienciación mundial  de estas cuestiones”.

Esta semana, la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF) y el Canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias y de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales (PAS) organizaron en la Ciudad del Vaticano la primera cumbre de dirigentes sindicales del transporte, fabricantes y tecnólogos de todo el mundo. En la cumbre también había representantes de la ITF y de sus organizaciones sindicales afiliadas, de Deloitte, de Transdev, de MSC Shipping, de Nuovo Trasporto Viaggiatori, Volvo, General Motors,  Securing Americas Future Energy y de Daimler Financial and Mobility Services.

La cumbre acordó un enfoque común para afrontar algunos de los mayores desafíos a los que se enfrenta la sociedad contemporánea, como la promoción de justicia social, económica y medioambiental.

“En el mundo de hoy en día, la moralidad corporativa se expresa mediante principios medioambientales, sociales y de gobernanza: compromiso para proteger el medio ambiente; responsabilidad social para garantizar el equilibrio entre las adquisición de riqueza y su redistribución con argumentos moralmente aceptables; y gobernanza que avale la justicia medioambiental y social”, manifestó Crumlin.

“En una carrera hacia el abismo, las corporaciones que se comportan de una manera justa y observan las directrices correctas cada vez son más presionadas para imitar el nocivo comportamiento corporativo con el fin de sobrevivir.

“Como sindicalistas debemos desafiar a las corporaciones multinacionales que no respetan estos principios. Pongamos por ejemplo BHP, su mala gestión ha causado desastres medioambientales como el derrumbamiento de la Presa  Fundão en Brasil en 2015 en el que fallecieron 14 trabajadores; esta compañía evade impuestos y no se responsabiliza de su mano de obra: 80 trabajadoares marinos fueron despedidos sin notificación previa mientras se encontraban en el mar, y sus derechos laborales fueron denegados, lo que pone de manifiesto la codicia de la compañía”, señaló Crumlin.

Crumlin, que es también el presidente del influyente Comité sobre el Capital de los Trabajadores – una red sindical internacional que tiene como objetivo dialogar y actuar en favor de una responsable inversión del capital de los trabajadores – continuó diciendo: “las corporaciones agresivas utilizan estructuras políticas débiles y sumisas como algunos gobiernos y organizaciones mediáticas para evitar rendir cuentas de los inversores institucionales, como los fondos de pensiones internacionales.

“Intimidar y acosar como respuesta a las legítimas inquietudes medioambientales, sociales y de gobernanza es una muestra más de la mala gestión de estas compañías, incluida BHP”.

Según la Organización Internacional del Trabajo, 40 millones de personas fueron víctimas de la esclavitud moderna en 2017, y 25 millones fueron sometidos a trabajos forzosos. Ese mismo año, el cuerpo de inspectores de la ITF recaudó 38 millones de dólares estadounidenses de salarios robados a la gente de mar.

“Estas cifras, aunque abrumadoras, se mantienen a lo largo del tiempo”, manifestó Stephen Cotton, secretario general de la ITF. “Es un mundo en el que los trabajadores y trabajadores se ven obligados a aceptar empleos precarios sin seguridad laboral ni protección social, y en el que las mujeres trabajadoras y los jóvenes trabajadores se ven afectados de una forma desproporcionada. Y existe un vínculo directo entre la igualdad, el trabajo decente y la justicia climática.

“Las multinacionales posicionadas en lo alto de las cadenas de suministro tienen que responsabilizarse de los millones de trabajadores y trabajadoras que mueven sus mercancías. Necesitamos diálogo y colaboración con el fin de proteger los puestos de trabajo, acabar con la esclavitud moderna y salvaguardar los derechos sindicales”.

Cotton señaló que la ITF, junto con dirigentes industriales, organizaciones confesionales e interlocutores sociales, tiene que proteger y promover los derechos humanos y sindicales a efectos de facilitar la transición de la economía informal a la economía formal.

“Esta cumbre ha brindado la oportunidad de escuchar a los sindicatos y a las compañías que operan en todo el mundo. Podemos encontrar un espacio común para promover justicia social, trabajo decente, igualdad y derechos sindicales, pero es necesario dialogar, colaborar, confiar y respetarnos mutuamente para responder colectivamente a los desafíos. La ITF está dispuesta a llevar a cabo un diálogo continuado entre nosotros, la Iglesia Católica y las empresas que hay en esta sala; esperamos que esto sea el comienzo de una relación de responsabilidad mutua”, añadió Cotton.

 

Publicar un nuevo comentario

Restricted HTML

  • Allowed HTML tags: <a href hreflang> <em> <strong> <cite> <blockquote cite> <code> <ul type> <ol start type> <li> <dl> <dt> <dd> <h2 id> <h3 id> <h4 id> <h5 id> <h6 id>
  • Lines and paragraphs break automatically.
  • Web page addresses and email addresses turn into links automatically.