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La ITF ayuda a repatriar a marinos de todo el mundo a través de España

21 Jul 2020
The Fairchem Mako, whose crew the ITF helped to get off and get home

Tripulantes filipinos del buque cisterna Giancarlo D regresan a casa

Para la tripulación del buque cisterna de productos químicos Giancarlo D, Luz Baz y la ITF son un regalo del cielo. Luz es la coordinadora de la ITF para España y en las últimas semanas ha estado trabajando con la empresa gestora del Giancarlo D para repatriar a cinco de sus tripulantes que residen en Filipinas a su país de origen.

Los esfuerzos se llevan a cabo en el momento más crítico de las restricciones fronterizas, que han traído aparejada una crisis en el cambio de tripulaciones a nivel mundial, debido —en gran parte— a la reacción de los Gobiernos al COVID-19.

La empresa gestora del navío, Poli Ship Management, estuvo realizando gestiones para desembarcar a los tripulantes durante semanas, mientras abril se transformaba en mayo y mayo, en junio. Pero la escasa combinación de vuelos a Filipinas y las dificultades para cumplir con los requisitos de visados en diversos países impedían a la agencia armar un plan que llegara a buen puerto.

Cuando la empresa vio el mensaje de la ITF que proclamaba “Ya basta”, se puso en contacto con la federación mundial. 

“El jueves 18 de junio recibí una llamada del señor Golenkov, de De Poli Ship Management, una empresa con sede en Países Bajos encargada de reclutar y dotar de personal a embarcaciones en Europa. El señor Golenkov se había enterado de que la ITF brindaría asistencia para que los marinos pudieran regresar a sus hogares y quería saber si yo podía ayudarlo”.

“Aunque tenía la sensación de que no se iba a poder hacer nada, que estaba resultando imposible repatriar a los tripulantes, dijo que teníamos una buena oportunidad con el Giancarlo D, que estaba en ruta a Alcegiras, España, para hacer una breve escala. Esa era nuestra oportunidad de desembarcar a varios marinos filipinos, cuyos contratos ya habían vencido, y regresarlos a su país de origen”.

El Giancarlo D es un buque de bandera maltesa y está cubierto por un acuerdo de la ITF.

Luz le dijo a la empresa gestora que a pesar de que la gente de mar había sido declarada “personal esencial” por el Gobierno español el 28 de abril, en la práctica los marinos aún no estaban recibiendo las dispensas que necesitaban para desembarcar y ser relevados por una nueva tripulación en España.

“Aún tenemos muchas dificultades. Le dije que lo único que podía garantizarle era que me comprometía a hacer todo lo que fuera posible para ayudar a los tripulantes”.

El Giancarlo D

Y vaya si estaba comprometida. 

“Me comuniqué con el agente local de De Poli y me topé con una pared. Se mostraron bastante arrogantes cuando me explicaron los procedimientos habituales para repatriar a la tripulación; era difícil hacerles entender que estamos en un momento especial que requiere soluciones especiales. Dado que la agencia local no era para nada proactiva, me comuniqué directamente con las autoridades de inmigración en Algeciras”.

Algeciras es el puerto más grande de España y Luz dice que allí las autoridades, incluido un policía local, estaban al tanto de la crisis del cambio de tripulaciones y tenían querían ayudar o, al menos, escuchar y hacer lo que estuviera en su mano.

“Cerca de Algeciras en esos momentos había más de 400 marinos filipinos esperando a ser repatriados y fue difícil encontrar la manera de alojarlos en hoteles y garantizarles vuelos”.

“Después de varios contactos más y tras conseguir el apoyo total de la ITF, la empresa logró movilizar a todas las partes involucradas para ayudar a que la tripulación fuese repatriada”, explicó.

Mientras reflexiona sobre el éxito que tuvo ayudando a más marinos a regresar a casa con sus familias, Luz dice: “Creo que este caso demuestra a la perfección que la colaboración entre los empleadores y la ITF es posible y puede ser efectiva. Trabajar en equipo es la clave para tener éxito en nuestra industria mundial interconectada, en especial durante épocas tan críticas”.

Y parece que no solo los tripulantes le están agradecidos por su ayuda y apoyo.

El señor Golenkov, de De Poli Ship Management, le escribió un correo electrónico de agradecimiento en el que expresó: “Es un buen ejemplo para que otros vean que si uno no se rinde y sigue intentándolo, lo puede lograr”.

 

Una nueva tripulación releva a marinos indios del Fairchem Mako a través de Alemania y España

El Fairchem Mako es un buque cisterna construido en 2018 que transporta productos químicos y derivados del petróleo y navega bajo el pabellón de las Islas Marshall para la empresa Anglo-Eastern. Muchos de sus tripulantes habían estado prestando servicios a bordo durante más de un año cuando la ITF intervino para ayudarles a desembarcar y regresar a sus hogares.

El Convenio sobre el Trabajo Marítimo establece que la gente de mar puede permanecer embarcada durante un periodo máximo de 11 meses. Estudios recientes realizados por Yale muestran que trabajar embarcado durante más tiempo, incluso mediante prórrogas contractuales imprevistas, puede tener un impacto serio en el bienestar mental de la gente de mar.

Según Enrico Esopa, coordinador de la ITF para la Costa Este de los Estados Unidos, la tripulación del Fairchem Mako había estado intentando bajar a tierra desde hacía tiempo. El 15 de junio la ITF fue notificada de la existencia de marinos a bordo del buque que habían finalizado su contrato y esperaban la repatriación. Enrico Esopa le dio seguimiento al caso mientras el buque transitaba el Canal de Panamá entre el 16 y el 17 de junio rumbo a Colombia. Los marinos intentaron desembarcar en Colombia, pero no pudieron hacerlo dado que los aeropuertos estaban cerrados y no había vuelos internacionales.

Entonces, cuando el buque zarpó para Barcelona, la coordinadora de la ITF para España, Luz Baz, ya estaba lista y dispuesta a ayudar a los tripulantes para que fueran repatriados a la India tan pronto el navío llegara a puerto.

El 3 de julio, Luz envió un correo electrónico a Anglo-Eastern con copia a sus compañeros de las afiliadas del sector marítimo en la India y el Sindicato Internacional de Gente de Mar (SIU) con sede en América del Norte, que habían estado trabajando en el caso.

Le comunicó a la empresa que había sido informada de que había varios tripulantes con contratos vencidos a bordo del buque y que debían ser repatriados urgentemente tan pronto arribaran a Barcelona, España:

“En vista de que su buque está cubierto por un acuerdo de la ITF aprobado y firmado con el SIU, quisiera evitar cualquier tipo de demora de la embarcación en Barcelona y prescindir de tener que elevar el caso al Estado rector del puerto y a las autoridades de los Estados de abanderamiento.  A tal fin, ¿podrían enviarnos a la mayor brevedad posible un plan detallado para repatriar a los tripulantes tras el arribo del buque a puerto? ¿Pueden facilitarnos los datos de contacto de su agente local?  Necesitamos recibir esta información antes del lunes 6 de julio a las 10:00 GMT”.

Luz les aseguró que la ITF estaba dispuesta a colaborar con la empresa, como lo había hecho ya con otras compañías, para lograr que los tripulantes fueran repatriados vía España. Con la documentación correcta, Luz explicó que la condición de trabajadores esenciales establecida por España para la gente de mar podría posibilitar la repatriación “de haber suficiente voluntad”.

A partir de allí, los directivos de Anglo-Eastern en Singapur realizaron los trámites correspondientes para que “20 marinos que finalizaron su servicio desembarcaran una vez concluidas las operaciones de carga y abastecimiento de combustible y partieran de Barcelona el 10 de julio de 2020 con destino a Doha para allí tomar otro vuelo chárter para continuar viaje a la India y reunirse con sus familias”, según confirmaron por correo electrónico a la ITF. Otros 18 tripulantes se incorporarán al buque. Los “ingresantes” partirán de la India en vuelos chárter y viajarán a Barcelona vía Alemania, donde recibirán su visa al ingresar al Espacio Schengen.

La familia de uno de los marinos, al enterarse de que el esposo y padre regresaría a casa en India, escribió un mensaje a la ITF en el que decía: “Gracias de todo corazón en nombre de su esposa e hija. Recibí un mensaje de él sobre su relevo. Gracias por apoyar a la gente de mar”.