Saltar al contenido principal

Se avizora una crisis de empleo catastrófica ante la falta de intervención gubernamental

17 Nov 2020

Declaración conjunta de la IATA y la ITF sobre ayuda financiera y pruebas de detección para reanudar la aviación mundial

Siete meses después de que la Organización Mundial de la Salud declarara al COVID-19 como pandemia mundial, la aviación continúa siendo uno de los sectores empresariales más afectados por la crisis. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) estima que la industria no volverá a alcanzar los niveles que tenía en 2019 hasta por lo menos el año 2024. El apoyo brindado al sector de la aviación —una industria que ha repatriado a ciudadanos y movilizado las cadenas de suministro y los equipos médicos esenciales durante la pandemia— ha sido insuficiente para evitar miles de pérdidas de puestos de trabajo. En todo el mundo, hay en riesgo alrededor de 4.800.000 empleos vinculados a la aviación. 

Ahora está claro que el transporte aéreo se encuentra en una crisis prolongada. Para reconstruir el sector de la aviación, los Gobiernos necesitan una estrategia bien definida y coordinada que incluya la provisión de ayuda financiera inmediata, la sustitución de las medidas de cuarentena por la realización sistemática de pruebas de detección a los pasajeros/as y la colaboración con los empleadores y los sindicatos para brindar apoyo a la recuperación de la industria a largo plazo.

La industria mundial de la aviación cuenta con una fuerza laboral altamente calificada que resulta necesaria para que las naciones puedan responder con resiliencia a la pandemia a través del transporte de insumos médicos y la operación de otras cadenas de suministro críticas así como la repatriación de ciudadanos y de trabajadores y trabajadoras esenciales. Los profesionales de la aviación han trabajado durante la pandemia a pesar de exponerse a enormes desafíos y riesgos para su salud. Ha habido casos de agresión por parte de pasajeros insubordinados y disruptivos a los tripulantes de cabina cuando solicitaban que se cumplieran importantes medidas de seguridad, tales como el uso de mascarillas durante el viaje. Su salud y seguridad debe ser una prioridad para los Gobiernos.

Las aerolíneas y los profesionales de la aviación están agradecidos con aquellos Gobiernos que auxiliaron a la industria durante el cierre de las operaciones. Se han proporcionado alrededor de 160 mil millones de dólares estadounidenses en asistencia, que han sido fundamentales para prevenir una catástrofe económica y social aún mayor. A pesar de esta ayuda, se prevé que en el cierre del año los ingresos estarán más de un 62 % por debajo de los niveles de 2019, y las aerolíneas continúan gastando el efectivo del que disponen a razón de 300 000 dólares diarios. La finalización inminente del 70 % de los actuales programas de subsidio salarial significará que será insostenible mantener los niveles actuales de empleo. Sin una acción inmediata de los Gobiernos para continuar asistiendo a la industria, la situación redundará en una crisis masiva de empleo.

La capacidad de los países de recuperarse del COVID-19 y la velocidad con la que lo logren están estrechamente relacionadas con la recuperación de la conectividad aérea mundial. Por lo tanto, la intervención y la inversión de los Gobiernos no solo deben brindar asistencia a la industria del transporte aéreo ahora, sino también asegurarse de que esa asistencia sea adecuada para el fin previsto y capaz de sostener la vuelta a la normalidad del mundo después de la pandemia.

Por consiguiente, la IATA y la ITF llaman a los Gobiernos del mundo a:

  • Continuar brindando asistencia financiera a la industria de la aviación.
  • Priorizar un esquema mundialmente armonizado de realización sistemática de pruebas de detección a todos los pasajeros/as.
  • Comunicar a los ciudadanos la necesidad de cumplir con protocolos de bioseguridad, tales como el uso de mascarillas durante el viaje por vía aérea, así como las sanciones que podrían aplicarse en caso de incumplimiento como disuasivo de comportamiento insubordinado o disruptivo.
  • Fomentar la inversión en tecnologías ecológicas, en especial en combustibles sostenibles de aviación, a fin de ayudar a la industria a operar en mejores condiciones después del COVID-19. 
  • Elaborar una hoja de ruta para la recuperación de la industria a largo plazo, que incluya inversiones en la reconversión laboral y la adquisición de nuevas competencias de la fuerza de trabajo.