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La Sección Ferroviaria de la ITF apoya la propiedad pública y el control democrático del sistema ferroviario británico

08 Oct 2020
El impacto de la pandemia de COVID-19 ha llevado al Gobierno del Reino Unido a ampliar las medidas de emergencia que afectan a las compañías ferroviarias del país y a anunciar que se pondrá fin a todo el sistema de franquicias ferroviarias.

La Sección de Transporte Ferroviario de la ITF apoya las reivindicaciones de los sindicatos británicos, que instan al Gobierno a ir aún más lejos y poner fin al experimento fallido de 26 años de privatización ferroviaria. Los sindicatos reclaman que todas las franquicias ferroviarias pasen a ser de propiedad pública de una vez por todas.

En muchos países, la privatización y la reestructuración del transporte ferroviario han continuado imparables durante la última década. Casi sin excepción, los sindicatos del transporte de todo el mundo señalan que esto ha acarreado un grave deterioro de las condiciones laborales. Las pruebas demuestran que la privatización trae consigo, además, un deterioro de la calidad y de la fiabilidad de los servicios. Esto se debe a que se permite que el afán de lucro sustituya el principio ético que debe guiar al sector público, que consiste en atender las necesidades de la población.

Nuestra experiencia nos demuestra que la privatización, la liberalización y la fragmentación de los sistemas ferroviarios merman la seguridad ferroviaria, los salarios, las condiciones de trabajo, las pensiones, la negociación colectiva y la responsabilidad democrática. Además, encarecen el transporte ferroviario y lo vuelven menos eficiente, ya que los beneficios empresariales se anteponen a las necesidades de la comunidad. En el último Congreso de la ITF, celebrado en 2018, se corroboró el compromiso adquirido en la Conferencia de la Sección de Transporte Ferroviario de 2016 de luchar para poner fin a la privatización y lograr que los ferrocarriles vuelvan a estar bajo control público.

“El transporte ferroviario debe reinventarse para responder a los retos de nuestro siglo, de modo que atienda a las necesidades de los pasajeros al tiempo que ofrece unas condiciones laborales dignas del siglo XXI. El personal ferroviario británico posee los conocimientos técnicos necesarios y hoy tiene una oportunidad única de reanimar el sistema ferroviario del país luego de haber experimentado lo peor de la privatización. El camino hacia la nacionalización es obvio, es necesario y puede recorrerse involucrando a los representantes políticos, a los sindicatos y a las asociaciones de trabajadores y de empresarios”, afirma David Gobé, presidente de la Sección de Transporte Ferroviario de la ITF.

Unas redes bien planificadas, de propiedad pública y responsables ante la población a través de estructuras democráticas suponen la mejor vía para desarrollar y fortalecer el transporte público. La ITF también sabe que los sistemas de transporte de propiedad pública, financiados adecuadamente, ofrecen la mejor oportunidad de conseguir unas buenas condiciones laborales y unos empleos estables. Solo mediante la propiedad pública y el control democrático pueden garantizarse los beneficios económicos, sociales y medioambientales de los servicios ferroviarios.

Nosotros somos trabajadores del transporte, pero, sobre todo, somos usuarios del transporte —como lo son nuestros cónyuges, nuestros hijos, nuestras familias y nuestros amigos—. El hecho de que el Gobierno británico se haya visto obligado a rescatar a las empresas ferroviarias privadas durante la crisis del COVID‑19 es una prueba más de que estas compañías no tienen cabida en un sistema ferroviario adecuado para el futuro. No podemos aceptar que se privaticen los beneficios ferroviarios mientras se nacionalizan las pérdidas.

Dado que el transporte ferroviario es parte esencial de la infraestructura de un país y constituye un monopolio natural, debe ser de propiedad y explotación públicas, de manera que se puedan garantizar unos servicios de calidad en tiempos tanto de crisis como de bonanza. El objetivo debería consistir en ofrecer a la sociedad unos servicios de pasajeros de calidad, a precios asequibles, y un transporte de mercancías rápido y eficiente para la industria y el comercio. Un sector tan vital debe anteponer en todo momento las personas a los beneficios.

David Gobé, presidente de la Sección de Transporte Ferroviario de la ITF

Noel Coard, secretario de las Secciones de Transporte Interior de la ITF

Alana Dave, directora de Transporte Urbano de la ITF