El nuevo modelo ALAS de “cielo único” en Sudamérica podría enfranquecer estándares de seguridad conquistados tras años de esfuerzo y debilitar gravemente la competencia justa, advierten los sindicatos de la aviación, ya que los planes actuales excluyen cuestiones clave para la integración regulatoria.
El propuesto Acuerdo de Liberalización del Transporte Aéreo Sudamericano (ALAS) cuenta con el respaldo de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.
En una declaración conjunta de los sindicatos en países afectados, exigen participar en las discusiones sobre una iniciativa que podría generar una transformación profunda en la industria aérea del continente.
Si ALAS se concreta, representará un cambio fundamental para la industria y para los trabajadores y trabajadoras que la hacen funcionar, dejando vacíos regulatorios que podrían poner en riesgo los estándares de seguridad, incentivar entornos regulatorios débiles y desencadenar una carrera hacia el fondo en materia de estándares laborales, protección contra la fatiga y jurisdicciones tributarias.
“Los trabajadores de la aviación entienden mejor que nadie cómo funciona esta industria. La liberalización no puede avanzar sin abordar cuestiones fundamentales relacionadas con la supervisión de la seguridad, la tributación, la competencia justa y la protección laboral. Este anuncio es apresurado y tiene numerosas lagunas, creando más riesgos y dejando más preguntas que respuestas”, señaló Rodrigo Maciel, presidente regional de Aviación Civil de la ITF para América Latina.
Excluir a los trabajadores y trabajadoras de estas discusiones significa excluir la experiencia que más necesita el sector. Los anuncios hablan de replicar el modelo europeo de cielo único, pero omiten el importante papel que desempeñan los sindicatos en su construcción.”
La introducción de un “cielo único” por parte de ALAS eliminará los derechos de cabotaje de los países, también conocidos como la “novena libertad”, que permiten a una aeronave o aerolínea extranjera transportar pasajeros, correo o carga entre dos puntos ubicados dentro del mismo territorio nacional.
Aunque la iniciativa se promueve como una herramienta para aumentar la conectividad e impulsar el crecimiento regional, avanza sin abordar cuestiones fundamentales relacionadas con los estándares laborales, la seguridad, la competencia justa, la tributación y la supervisión regulatoria. Esto genera riesgos significativos para el sector aéreo de la región, sus trabajadores y pasajeros.
Para garantizar que cualquier futura integración de la aviación aporte beneficios sostenibles para pasajeros, trabajadores y trabajadoras, aerolíneas y economías nacionales, la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF) y sus sindicatos afiliados de aviación civil en Sudamérica exigen:
1. Los trabajadores y trabajadoras deben tener un lugar en la mesa
Los sindicatos y los trabajadores y trabajadoras de la aviación deben ser incluidos formalmente en todas las discusiones y procesos de toma de decisiones relacionados con la liberalización del transporte aéreo. Las políticas que redefinirán el futuro del sector no pueden desarrollarse sin la participación de la fuerza laboral que conoce su realidad operativa.
2. Una revisión integral de las instituciones de apoyo
Los gobiernos deben realizar una evaluación exhaustiva de los marcos regulatorios, de seguridad, fiscales, laborales e institucionales que respaldarían cualquier mecanismo de cielo único o cielos abiertos. La liberalización debe estar condicionada a la existencia de protecciones que garanticen una competencia justa, una supervisión efectiva, sólidos estándares de seguridad y una adecuada protección laboral.
3. Un organismo regional tripartito permanente
Debe establecerse un mecanismo tripartito permanente que reúna a gobiernos, empleadores y sindicatos como componente integral de cualquier marco regional de aviación. Este organismo proporcionaría supervisión continua, facilitaría el diálogo social y garantizaría que la seguridad, los estándares laborales y el desarrollo sostenible del sector permanezcan en el centro del proceso de transición.
“Los trabajadores y trabajadoras de la aviación poseen una experiencia operativa incomparable y un conocimiento directo de las realidades regulatorias, técnicas y comerciales de la industria. Su experiencia es indispensable para evaluar los riesgos y las consecuencias de cualquier esquema de liberalización aérea. Deben ser reconocidos como actores clave en este proceso e incluidos en las negociaciones”, afirmó Bilal Malkawi, director de Aviación Civil y Servicios de Turismo de la ITF.
“Si los gobiernos desean avanzar en la integración regional de la aviación, primero deben establecer las garantías institucionales necesarias para respaldarla. Esto implica una revisión integral del marco regulatorio y la creación de un organismo tripartito permanente donde gobiernos, empleadores y trabajadores y trabajadoras puedan abordar conjuntamente los desafíos de la implementación. Esto es esencial para el éxito del proyecto y para garantizar que beneficie a la economía, a la industria y a las personas, tanto trabajadores y trabajadoras como pasajeros.”
La ITF y sus sindicatos afiliados sostienen que el futuro de la aviación sudamericana debe construirse sobre instituciones sólidas, competencia justa, altos estándares de seguridad y un diálogo social significativo. Avanzar con la liberalización sin estos fundamentos debilitará a todo el sector.
