La victoria de la reelección del Presidente Luiz Inácio Lula da Silva marca un momento importante para los trabajadores y trabajadoras de Brasil y refuerza la importancia del diálogo social, la democracia y la justicia social en todo el mundo. Para el movimiento sindical mundial, este resultado subraya el papel fundamental del trabajo organizado en la construcción de sociedades más inclusivas y en la promoción de un desarrollo económico sostenible que beneficie a todas las personas.
Como una de las economías más grandes del mundo y un actor clave en los sectores globales del transporte y logística, Brasil tiene una capacidad única para influir en las políticas laborales, sociales y económicas mucho más allá de sus fronteras. Los avances en los derechos de los trabajadores y trabajadoras, la negociación colectiva y la protección social en Brasil pueden contribuir a fortalecer la lucha mundial contra el trabajo precario, la desigualdad y los ataques a las libertades sindicales.
“La reelección del presidente Lula envía un poderoso mensaje sobre la importancia permanente de la democracia, el diálogo social y la voz colectiva de los trabajadores y trabajadoras. El pueblo brasileño ha votado para garantizar la continuidad de la misión de Lula de promover la justicia social”, afirmó Stephen Cotton, Secretario General de la ITF.
“Brasil también tiene un papel estratégico que desempeñar en la construcción de una economía global más justa, y la ITF está preparada para trabajar con sus sindicatos afiliados para avanzar en los derechos laborales, fortalecer la negociación colectiva y garantizar que el progreso económico genere beneficios para todos y todas.”
La elección de Lula crea condiciones favorables para avanzar en prioridades que están en el centro de la agenda global de la ITF, nuestras “seis demandas”: garantizar la seguridad y la salud en el trabajo; promover la sostenibilidad; asegurar la responsabilidad empresarial a lo largo de las cadenas mundiales de suministro; ampliar la participación de los trabajadores y trabajadoras en la construcción del futuro del trabajo; y garantizar igualdad y derechos para todos los trabajadores y trabajadoras del transporte.
“Para los trabajadores y trabajadoras de Brasil y de toda América, este momento representa una oportunidad para profundizar el diálogo social, fortalecer la negociación colectiva y promover políticas que impulsen el trabajo decente, la inclusión social y la justicia económica”, afirmó Edgar Díaz, Secretario Regional de la ITF para América Latina.
“Brasil estará a la vanguardia de estos debates en toda la región, y el movimiento sindical permanece unido en su compromiso de defender los derechos de las y los trabajadores y construir un futuro más equitativo para todos y todas.”
En un momento en que los trabajadores y trabajadoras de todo el mundo enfrentan importantes desafíos económicos, sociales y ambientales, Brasil ha demostrado que los gobiernos progresistas y favorables a los trabajadores y trabajadoras cuentan con el respaldo de la mayoría. Ahora puede demostrar liderazgo en la promoción del trabajo decente, la participación democrática y una transición justa.
“Felicitamos a nuestro hermano y compañero, el presidente Lula, por una victoria histórica para la clase trabajadora, una victoria construida en los lugares de trabajo, en las comunidades y en las calles, y que fue decisiva en las urnas”, afirmó Paddy Crumlin, Copresidente de la ITF.
“Esta es una victoria para el internacionalismo y para la justicia social y económica. Demuestra una vez más que cuando las y los trabajadores permanecen unidos, organizados y solidarios, ganamos, y podemos construir las sociedades más justas que necesitamos en todo el mundo. Ahora la lucha continúa y nuestro movimiento debe movilizarse para asegurar que sigamos fortaleciendo este impulso, no solo en Brasil, sino en toda la región y en todo el mundo.”
La ITF reafirma su compromiso de trabajar junto a sus sindicatos afiliados en Brasil y en todo el mundo para fortalecer los derechos de los trabajadores y trabajadoras, promover la solidaridad internacional y avanzar hacia un futuro basado en la democracia, la justicia social y el trabajo decente para todos y todas.
