Comentario: Acabado el Congreso, paso a la organización
ITF translations available: English, Deutsch, Español, Français
Google free translation: Italiano, Norske, Português, Türk, 中国的, 한국의, Bahasa Melayu, ภาษาไทย, हिंदी, اردو,
தமிழ், Kiswahili, Svenska, Русский, العربية
El 41º Congreso de la ITF, celebrado en Durban, África del Sur, finalizó con un broche de oro: diez minutos antes de su clausura, recibimos la noticia de la liberación de Manssur Osanloo, del Sindicato de Empleados de Autobuses de Teherán, perseguido por el gobierno iraní. Los ocho meses de incesante campaña de solidaridad y de sensibilización orquestada por la ITF y por otras organizaciones sindicales del mundo entero, daban por fin sus frutos.
Unas semanas más tarde, el representante de la ITF en el mundo árabe visitaba Líbano, para transmitir la solidaridad y brindar ayuda humanitaria (véase página 4) a los sindicalistas desempleados y a las familias de las víctimas durante las cinco semanas del conflicto que ha causado estragos en Oriente Medio, y ha suscitado una resolución de emergencia en el Congreso.
La solidaridad internacional nos brinda resultados palpables como éstos. Pero, a largo plazo, toda la labor concreta de los sindicatos depende de la solidez de su base de afiliación. La principal decisión del Congreso ha sido aprobar un programa de trabajo ambicioso que ayudará a los sindicatos a impulsar la organización sindical –tanto a escala nacional como mundial– entodos y cada uno de los sectores del transporte.
Además, el Congreso ha decidido revisar la orientación estratégica de la campaña de la ITF contra las banderas de conveniencia; lanzar una nueva campaña contra los puertos de conveniencia; y combatir la amenaza que plantea el VIH/SIDA para el personal de los transportes.
Fue éste un Congreso –el primero celebrado en África y el primero que elige a un presidente africano, Randall Howard, del sindicato sudafricano SATAWU– rebosante de energía, con más de mil activistas presentes, representando a organizaciones de más de 100 países. Juntos dejaron patente su determinación de luchar por la justicia y de fortalecer a los sindicatos en el contexto de la globalización.
Las Secciones de la ITF, núcleo de nuestra organización, tendrán que colaborar más estrechamente que nunca. Habrá que lanzar nuevas campañas de sindicalización, persuadir a los sindicatos para que se adapten y capten a grupos que tradicionalmente no se unían a los sindicatos, tales como el personal informal y temporario, y el de pequeñas empresas privadas.
También significará renovar y actualizar las estructuras democráticas, acogiendo a más mujeres y jóvenes en el seno de la labor sindical.
Las organizaciones afiliadas a la ITF son cada vez más conscientes del rol estratégico desempeñado por los transportes en la cadena mundial de suministros, y del potencial que esta posición podría aportar a las campañas sindicales. Pero este potencial no puede materializarse sin concertar la sindicalización internacionalmente, dentro de una misma industria y de una misma compañía.
Los sindicatos del transporte están decididos a construir un movimiento más sólido, en primer lugar, esforzándose de forma sistemática y exhaustiva por identificar sus ventajas y debilidades en el seno delas principales compañías y plataformas del transporte y, en segundo lugar, buscando soluciones internacionales para colmar los vacíos existentes.
Así es cómo el programa Organizándonos Mundialmente aprobado por el Congreso comenzará a preparar a nuestros sindicatos para adoptar medidas concretas, no para oponerse a la globalización, sino para moldearla hasta conseguir que sea una fuerza favorable, no perjudicial, para el empleo, las condiciones de trabajo y la calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras de todo el mundo.