Organizar en compañías de bajo coste
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por Darryl Watkins
La presencia sindical en compañías como Virgin Blue y Jetstar siempre ha sido débil, debido a varios factores como la crisis aérea mundial de 2001. Nuestro sindicato ha tenido que modificar drásticamente su estructura y su visión estratégica para atraer al personal aéreo.
Nuestra prioridad en 2001 era sobrevivir. Habíamos perdido la mitad de nuestros miembros (y la mitad de nuestros ingresos), la mitad de nuestro personal y todos nuestros bienes, de la noche a la mañana. Teníamos la necesidad de reclutar afiliados en aerolíneas de bajo coste no sólo para recuperar la fuerza sindical en futuras negociaciones, sino también para asegurarnos una estabilidad financiera.
Necesitábamos una estrategia bien planificada y comenzamos modificando la estructura de nuestro sindicato, que pasó de ser una organización basada en zonas geográficas a una estructura basada en empresas, que concediera a los delegados de las compañías de bajo coste una voz en su sindicato. En cada una de las compañías aéreas en las que teníamos representación establecimos un equipo FAAA (Flight Attendants Association of Australia). De esta forma, los delegados/as de personal representan a las tripulaciones de cabina de su propia aerolínea, tanto para solucionar problemas diarios como en las negociaciones del contrato de trabajo con los gerentes de su propia empresa. Paralelamente, la ejecutiva del sindicato debía reflejar en su seno a las principales aerolíneas en las que estábamos presentes, para que ninguna empresa con más miembros pudiera forzar una determinada política o estrategia sindical al resto.
Nuestro mayor éxito se produjo en Virgin Blue, ya que no sólo mejoró nuestro nivel de afiliación, también creció la sensibilización de nuestros miembros sobre los beneficios de unirse a un sindicato. La labor comenzó estableciendo el equipo FAAA Virgin Blue y asignándole a una persona de nuestra plantilla. El equipo de Virgin Blue recibió una formación intensiva y, una vez superada, decidió presentarse como la nueva cara de Virgin Blue y de la FAAA. Y lo hizo desvelando poco a poco una serie de pósters que, de forma inteligente, suscitaron suspense y curiosidad entre el personal. La campaña publicitaria culminó con un cartel que mostraba todas las caras del equipo de delegados/as en un avión pilotado por el coordinador del equipo de la FAAA en Virgin Blue. La imagen fue distribuida inmediatamente por toda la red.
Nuevas afiliaciones
El equipo Virgin Blue sabía que tenía que buscar nuevas iniciativas para atraer a la “Generación Y” hacia el sindicato. Son personas jóvenes, seguras de si mismas, con estilos de vida y causas específicas por las que luchar, preparados técnicamente. Representan a la mayoría del personal de Virgin Blue a la que el sindicato no había tenido mucho éxito en reclutar.
Una vez que el equipo FAAA trazó el mapa del personal de la empresa, emergieron rápidamente ideas que pusimos en práctica. Iniciamos un envío de emails semanales a los miembros, tertulias en la cafetería y reuniones informales en los puntos de recogida de tripulaciones. Reclutamos a varios militantes informales que nos ayudaron a transmitir nuestro mensaje. Para informar al personal imprimimos unos folletos de bolsillo que resumían las condiciones de empleo básicas. Éstas son algunas de las iniciativas que mejoraron la imagen de la división de vuelos nacionales/regionales de la FAAA y sensibilizaron a los nuevos miembros sobre los beneficios que traía consigo sindicarse.
El resultado fue un incremento de nuestra presencia en Virgin Blue del 50% entre 2004 y 2005. La densidad sindical en esta compañía es hoy del 80%. Nuestro objetivo es acercarnos en la medida de lo posible al 100% y mejorar así la fuerza colectiva de nuestros miembros en Virgin Blue ante las próximas negociaciones del contrato de trabajo. Naturalmente, esta fuerza también ayudará a contraatacar posibles ofensivas que la dirección de la aerolínea lance, amparada por la nueva Ley de Relaciones Laborales de Australia.
He aquí algunas de las valiosas lecciones que hemos aprendido de esta campaña de organización:
- Dedicar tiempo a trazar el mapa del personal, a fin de seleccionar posibles objetivos de reclutamiento/educación
- No utilizar todos los conflictos que surjan con la dirección como canales para incrementar el reclutamiento
- Los folletos plastificados pueden ser una herramienta de reclutamiento muy eficaz
- Puede haber personas que quieren afiliarse pero no saben cómo
- Los miembros que consigamos en una aerolínea pueden reclutar a otros colegas de su misma compañía
- Los delegados/as de personal deben ser visibles, contactables, informados e innovadores.
Podemos contraatacar la apatía de los miembros potenciales nombrando como delegadas a personas respetadas y comprometidas en el centro de trabajo, que divulguen incansablemente los mensajes del sindicato, y que estén apoyadas y orientadas estratégicamente por personal del sindicato. De esta manera el empleado tomará conciencia, querrá influir sobre sus condiciones de trabajo y notará que el sindicato está allí para ayudarles cuando todo va bien y, sobre todo, cuando las cosas van mal.
Darryl Walkins es secretario de la División Nacional/Regional de la FAAA.