Opiniones internas: Perspectivas del sector
Medidas adoptadas en el sector portuario
HEMOS ORGANIZADO UN GRAN NÚMERO DE TALLERES SOBRE EL VIH/SIDA TANTO PARA PORTUARIOS COMO PARA TRABAJADORES DEL TRANSPORTE POR CARRETERA Y A CONTRATA
Aunque el puerto de Mumbai cuenta con 305 casos registrados de VIH, es posible que el número real de trabajadores afectados sea mayor. Nuestro sindicato ha venido trabajando sobre el VIH desde el 2001 y la organización Mumbai Port Trust ha puesto en marcha un comité coordinador de los programas de toma de conciencia sobre el VIH/SIDA, que está constituido por siete directores de departamento y de representantes sindicales, entre los que estoy yo. El propósito fundamental de este comité –que se reunirá cada tres meses para supervisar y revisar los programas-- es la creación y aprobación de una política sobre el VIH/SIDA en el lugar de trabajo.
Con el apoyo de otros afiliados de la ITF, tal como el Sindicato Nacional de Gente de mar de la India, hemos organizado numerosos seminarios en Mumbai para portuarios y para trabajadores del transporte por carretera y a contrata, en los que han participado hasta el momento más de 2000 trabajadores.
Un importante reto es la dificultad de mantener el seguimiento del personal que trabaja por turnos o con contratos de corta duración. Otro problema es la carencia de material audiovisual apropiado. Muchos de los trabajadores son analfabetos y, a veces, encontramos obstáculos de lenguaje con los inmigrantes.
Hay ocasiones en las que los trabajadores no pueden asistir a nuestras sesiones, a pesar de hallarse interesados, porque temen perder ingresos o días de permiso. Aunque, en general, muestran gran curiosidad por adquirir mayores conocimientos, no están muy dispuestos a discutir en público los temas de los que tratamos. Cuando tienen alguna pregunta, se acercan a nosotros individualmente, al final del taller. Creemos que existe una apremiante necesidad de organizar un mayor número de campañas de concienciación.
Por Kalpana Desai, formador de la ITF/OIT y vicepresidente del Sindicato de Portuarios y Trabajadores del Transporte, con base en Mumbai.
Igualdad en las aerolíneas
EL EMPLEADOR CONTRIBUYÓ A QUE SU VIDA FUERA MÁS FÁCIL CUANDO PODÍA TRABAJAR Y LE PRESTÓ SU APOYO CUANDO SU ENFERMEDAD LE IMPEDÍA TRABAJAR
En Air Canada, la información sobre enfermedades específicas de los trabajadores no se halla a disposición del empleador. Cada sindicato cuenta con su propio plan de discapacidad, cuyos administradores pueden tener conocimiento de si se niegan beneficios a un miembro, debido a que existe un proceso de apelación que lleva el problema ante dichos administradores. Sin embargo, la información permanece confidencial y no se comparte con el comité ejecutivo del sindicato.
En Canadian Airlines –compañía cuya fusión con Air Canada tuvo lugar en el 2000--, había algunos miembros seropositivos que, posteriormente, cayeron enfermos del SIDA. Su enfermedad se trató de la misma manera que la de cualquier otro empleado con una discapacitación.
Cuando caían enfermos, tenían derecho a los mismos beneficios de discapacitación a largo plazo y cuando podían volver al trabajo lo hacían. Por regla general, la participación del sindicato se hallaba confinada a aquellas ocasiones en que podían adoptarse medidas disciplinarias. Por ejemplo, un miembro comenzó a mostrar desórdenes comportamentales, que se manifestaron claramente un día en el aeropuerto, mientras se hallaba en servicio. Su comportamiento no correspondía en manera alguna con su carácter normal y pudimos argüir que se había visto adversamente afectado por la medicación que estaba tomando. Este trabajador pasó a desempeñar otro puesto de trabajo en la base, dentro de nuestra unidad de negociación, y no perdió ni salarios ni beneficios.
En ocasiones, hemos participado en la provisión de ayuda con las consecuencias psicológicas resultado de su enfermedad. Uno de los directores del departamento de relaciones laborales había sido seropositivo por muchos años, antes de comenzar a padecer del SIDA, habiendo fallecido hace algunos años. Jamás trató de ocultar su enfermedad y el empleador hizo cuanto estuvo en sus manos para facilitar su vida laboral cuando podía trabajar y para prestarle apoyo en aquellos momentos en los que su enfermedad no le permitía desempeñar su trabajo.
Por Anne Davidson, del sindicato National Automobile, Aerospace Transportation and General Workers Union of Canada (CAW/TCA)
Apoyo a las mujeres de los ferrocarriles
AUN EN AQUELLOS CASOS EN QUE UNA MUJER SOSPECHA QUE SU MARIDO MANTIENE RELACIONES SEXUALES CON OTRA MUJER NO RESULTA FÁCIL PARA ELLA COMENZAR A UTILIZAR CONDONES
Mi formación en salud y seguridad profesionales, con particular atención al problema del VIH y SIDA, corrió a cargo de la fundación Friedrich Ebert Stiftung y de la ITF en Italia, en el 2002.
Desde dichas fechas, hemos formado a otros sindicalistas y organizado sesiones de formación de formadores, contando hoy día con un programa de sensibilización de la mujer trabajadora, en el que se examinan temas relacionados con el sexo y con las infecciones sexualmente transmitidas, así como sobre sus consecuencias para el VIH y SIDA.
También fomentamos entre los miembros de nuestro sindicato y entre los trabajadores en general la prueba y asesoramiento voluntarios sobre el VIH, a la vez que llevamos a cabo actividades comunitarias, debido a que Ferrocarriles de Kenya cuenta con urbanizaciones en las que viven todos nuestros trabajadores y sus familias.
Utilizamos películas como medio de formación de la comunidad y, en particular, una película titulada “Silent Epidemic” (Epidemia silenciosa), que afecta profundamente a cuantos la ven. También mantenemos conversaciones en los lugares de trabajo los martes y jueves. Nuestro empleador nos ha dejado libres las tardes de dichos días para conversar con los trabajadores y escuchar sus puntos de vista, de forma que nos sea posible conocer sus problemas y preparar soluciones.
La tarea no es fácil, puesto que tengo que atender también a mis obligaciones con el empleador. Sin embargo, mi trabajo me proporciona gran satisfacción, particularmente, cuando una sabe que está contribuyendo a salvar vidas y, en especial, cuando debo hablar sobre el VIH y el SIDA.
Aun en aquellos casos en que una mujer sospecha que su marido está manteniendo relaciones sexuales con otras mujeres, resulta difícil para ella comenzar a utilizar condones. A pesar de ello, una mujer debe pensar en sí misma y en sus hijos. Han quedado atrás los días en que el esposo era considerado como un santo y la esposa como una demonia y la mujer debería exigir el uso de condones aun dentro del matrimonio.
La mujer necesita ser fuerte y prudente en esta era del VIH y del SIDA y hablar abiertamente con sus cónyuges sobre el uso de un sexo más seguro. La mujer debe levantar su voz y saber decir ‘no’ a aquellos hombres que disfrutan de múltiples compañeras sexuales y, a continuación, vuelven a sus hogares y se comportan como santos.
Por Florence Wanjiru Theuri, del Sindicato de Ferroviarios de Kenya.